Iglesia Hay Un Nuevo Amanecer

Declaración de Fe

Esto es lo que creemos como iglesia.

1Sobre la Biblia

Creemos que la Biblia, compuesta por sesenta y seis libros (treinta y nueve del Antiguo Testamento y veintisiete del Nuevo Testamento), es la Palabra de Dios, escrita por autores humanos bajo la dirección del Espíritu Santo.

Creemos que Dios inspiró plena y verbalmente las Escrituras, guiando a los autores bíblicos sin anular sus personalidades, contextos y estilos, de tal manera que escribieron fielmente lo que Dios quiso comunicar en Su palabra. Por eso, afirmamos que la Biblia es verdadera, confiable, suficiente, infalible y, en los escritos originalmente dados, libre de error en todo lo que afirma.

En la Biblia, Dios nos da la revelación necesaria y suficiente para conocerle, recibir la salvación en Cristo y vivir conforme a su voluntad. Por tanto, la Biblia es la única autoridad divina inspirada y final para la fe, la enseñanza y la vida cristiana. Debe ser interpretada fielmente conforme a la intención de Dios comunicada por medio de los autores bíblicos, y recibida por la iglesia con fe, obediencia y dependencia del Espíritu Santo.

2Sobre Dios

Creemos en un solo Dios vivo y verdadero, eterno, santo, inmutable, todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible e invisible. Él es soberano sobre toda la creación y gobierna activa y providencialmente todo cuanto acontece.

Creemos que este único Dios existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. No son tres dioses, sino un solo Dios en esencia. Cada persona de la Trinidad posee plenamente la misma esencia divina, los mismos atributos y la misma gloria, y es digna de la misma adoración, confianza y obediencia. Obran de manera perfecta, aunque con distinciones personales en la creación, la providencia, la revelación y la redención.

3Sobre Jesucristo

Creemos que Jesucristo es el Hijo eterno de Dios, engendrado, no creado, de la misma esencia del Padre. Él es verdadero Dios y verdadero hombre, una sola persona con plena deidad y plena humanidad, por quién y para quien fueron hechas todas las cosas.

Creemos que, por nosotros y por nuestra salvación, el Hijo de Dios se encarnó por obra del Espíritu Santo y nació de la virgen María. Vivió sin pecado y reveló perfectamente al Padre.

Creemos que Jesucristo murió en la cruz como sacrificio perfecto y suficiente por nuestros pecados, fue sepultado, resucitó corporalmente al tercer día, ascendió al cielo y está sentado a la diestra del Padre. Él es nuestro único Mediador, Abogado y Sumo Sacerdote, y volverá con gloria para juzgar a vivos y muertos; su reino no tendrá fin.

4Sobre el Espíritu Santo

Creemos que el Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad, verdadero Dios, eterno, Señor y dador de vida. Él glorifica a Jesucristo y obra conforme a la voluntad del Padre y del Hijo.

Creemos que el Espíritu Santo convence al mundo de pecado, de justicia y de juicio. Él regenera al pecador, lo une a Cristo y a su cuerpo, la iglesia; mora en el creyente, lo sella para el día de la redención y le asegura su pertenencia a Dios.

Creemos que el Espíritu Santo santifica, guía, instruye, consuela y capacita al creyente para vivir en obediencia, servir a Dios y dar testimonio de Cristo. Él distribuye dones espirituales conforme a su voluntad para la edificación del cuerpo de Cristo.

5Sobre el ser humano

Creemos que Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza, como varón y mujer, con dignidad, valor y responsabilidad delante de Él. Fue creado para conocer a Dios, glorificarle con todo su ser, vivir en comunión con Él y ejercer dominio responsable sobre la creación.

Creemos que el ser humano fue creado bueno y sin pecado, pero por su propia voluntad cayó en desobediencia contra Dios. Como consecuencia de la caída, toda la humanidad quedó afectada por el pecado, separada de Dios, sujeta a la muerte y moralmente incapaz de salvarse a sí misma.

Creemos que todo ser humano necesita ser reconciliado con Dios por medio del perdón de sus pecados y de la gracia salvadora que Dios da únicamente en Jesucristo.

6Sobre la salvación

Creemos que la salvación es una obra de Dios, dada por gracia, recibida por medio de la fe en la persona y obra de Jesucristo. Ninguna obra, mérito, experiencia o esfuerzo humano puede salvar al pecador.

Creemos que Jesucristo murió voluntariamente en la cruz como sustituto por los pecadores, ofreciendo el sacrificio perfecto, suficiente y definitivo por el pecado. Por su muerte y resurrección, todo aquel que se arrepiente y cree en Él es perdonado, justificado, reconciliado con Dios y unido a Cristo.

Creemos que la salvación abarca la obra completa de Dios en el creyente: justificación, santificación y glorificación. El ser humano pasa de muerte espiritual a vida cuando el Espíritu Santo lo hace nacer de nuevo, lo sella para el día de la redención, lo santifica progresivamente y lo guarda por el poder de Dios. Por tanto, el verdadero creyente perseverará en la fe y dará fruto de una vida transformada para la gloria de Dios.

7Sobre la iglesia

Creemos que la iglesia es el cuerpo de Cristo y está compuesta por todos los creyentes redimidos por Él y regenerados por el Espíritu Santo. Esta iglesia universal se expresa visiblemente en iglesias locales, donde los creyentes se congregan para adorar a Dios, recibir la enseñanza de su Palabra, crecer como discípulos, vivir en comunión, servirse mutuamente y proclamar el evangelio.

Creemos que Cristo es la cabeza, fundamento y Señor de la iglesia. Bajo su autoridad, la iglesia local debe ser guiada y servida por líderes bíblicamente calificados, incluyendo pastores/ancianos y diáconos, siendo estos de carácter irreprensible conforme a las Escrituras. Por eso, el pueblo de Dios es llamado a vivir en santidad, ser luz del mundo, sal de la tierra, columna y baluarte de la verdad.

8Sobre las ordenanzas

Creemos que Jesucristo dio a su iglesia dos ordenanzas: el bautismo y la Cena del Señor. Estas no son medios para obtener salvación, sino actos de obediencia, testimonio y comunión establecidos por Cristo para su pueblo.

Creemos que el bautismo en agua debe ser administrado a quienes han creído en Jesucristo, como testimonio público de su fe y representación de su unión con Cristo en su muerte y resurrección. Reconocemos la inmersión como la forma bíblica y ordinaria de practicarlo.

Creemos que la Cena del Señor fue instituida por Jesucristo para ser practicada por su iglesia en memoria de su sacrificio, usando el pan y la copa como símbolos de su cuerpo y de su sangre. Al participar de ella, la iglesia proclama la muerte del Señor hasta que Él venga.

9Sobre la esperanza futura

Creemos que Jesucristo volverá personal, visible, corporal y gloriosamente para juzgar a vivos y muertos, consumar su Reino y cumplir plenamente las promesas de Dios. Su venida debe ser esperada por la iglesia con fe, santidad y fidelidad.

Creemos en la resurrección corporal de todos los muertos: los creyentes para bendición y gozo eterno con el Señor, y los incrédulos para juicio y castigo consciente eterno.

Creemos que Dios derrotará definitivamente el pecado, la muerte y Satanás, y que su pueblo vivirá para siempre en comunión perfecta con Él, adorándole y disfrutando eternamente de su presencia.

Declaración de Fe H.U.N.A. — versión 1.0

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